27 de octubre de 2015

...

Duermo 12 horas para no pensar. Y así todo sigo pensando. Te leo y re leo toda nuestra última conversación y no te entiendo. 

Tus pensamientos están en un frasco hermético y difícil de abrir, no sólo para mí, sino también para vos. Estas confundido porque tus axiomas no son más tuyos; y en vez de alegrarte y disfrutar del ser libre de conceptos y preconceptos estas buscando y esperando unos nuevos. Yo espero nunca te lleguen y puedas así ser más libre, o libre al fin.