30 de noviembre de 2015

DIA RARO

Empecé teniendo buena suerte a la hora de sacar un pasaje de avión. Tranquila y serena con mi gorro para que el sol no me pegara en la cara me fui a tomar la mini van que me lleva desde Ayuthaya a Saraburi. 

Había leído que es una ciudad muy linda que queda antes de Lopburi, por lo que decidí pasar a darle una chance. La mini van salía a los 15 minutos por lo que seguía yo con mi racha buena onda del día. 

Hasta que llegue a Saraburi. Caminé, caminé y caminé sin encontrar ningún hostel, hotel, guesthouse o whatever para dormir esa noche por un valor razonable. Tampoco encontré ningún lugar más o menos potable para comer. Termine a la vuelta de la terminal de mini van (donde había empezado) comiendo los peores fideos con crema, hongos y hojas de lechuga (todo juntito y mezclado). Hasta que chateando con una amiga me dice "ese lugar te está pidiendo que te vayas". Acto seguido, pagué, me puse la mochila y me tomé la primer mini van que salía para Lopburi. 

No sé cuánto tiempo más tarde llegué y tomé una moto hasta el hostel donde pensaba pasar la noche. No había lugar y me fui al hotel de la vuelta. Tenía que esperar hasta las 4 de la tarde para hacer el check in por lo que salí a pasear y ver las ruinas y los monos de la cuidad. Si MONOS!!! por todos lados! Son la máxima atracción de la zona!

De ruina en ruina encontré la terminal de trenes y por las dudas averigue los pasajes para Chiang Mai. El último, más barato y donde tenía lugar sale a medianoche. 

Paseé todo el día y esperé hasta las 12 cual Cenicienta, de bar en bar o mejor dicho de café en café para llegar mañana al mediodía a mi próximo destino.






29 de noviembre de 2015

VOLVER AL RUEDO

En la ruta nuevamente!! Salí de Koh Tao, con la idea de ir al Norte de Tailandia que me quedaba pendiente. Tuve la suerte y el empujón que necesitaba y salí. Me tome el ferry, el bus y 14 horas más tarde llegue a BANGKOK. Me encontré con amigos, mucha pileta, cervezas, buckets, pulseras y boliche (por mi propio bien no hay fotos de estos hechos).

Al día siguiente con resaca incluida y dos horas en mini van llegue a AYUTHAYA. 

Deje la mochila en un guesthouse, alquile una bici, me tome una coca para tener azúcar en sangre y salí a recorrer la cuidad. Me encontré con dos chicos y nos pusimos a pedalear juntos. Y esto fue lo que encontramos: cuidad pequeña, muchas ruinas y templos, muchos autos, muchas bicis y transito caótico!