25 de febrero de 2015

REPETIR DESTINOS

No soy fan de repetir destinos, pero hay destinos de los que uno se enamora. Se llega al lugar, se siente algo que es inexplicable y siempre pero siempre se quiere volver.

A mí me pasó en Moscú. No puedo recordar cómo elegí el destino ni porqué. Pero si tengo presente el día que llegué a la PLAZA ROJA por primera vez y la vi. Yo era un ser insignificante en semejante plaza. El Museo Estatal de Historia de Rusia, el Mercado (G.U.M.) , la Catedral de San Basilio, el mausoleo de Lenin.... Todo, todo, todo junto en una sola plaza.

Llegué, la vi y me enamoré. Durante una semana pasé por ahí más de tres veces por día. Tenía necesidad de verla mañana, tarde y noche. Verla de día me emocionaba y verla iluminada me parecía aun más espectacular todavía.

No solo volví una vez, sino que si hoy en día me preguntas si volvería, la respuesta es SI. No solo volvería sino que también me quedaría a vivir.



19 de febrero de 2015

LA APUESTA

Los primeros días fueron de mucha acción. Cita va, cita viene. Chat va, chat viene. Todo indicaba que podíamos llegar a tener LA CITA.

Y llegó San Valentin, sin ganadora al fin. 

Conseguir la cita para ese sábado 14 de febrero era algo más difícil de lo que nos imaginábamos, y más difícil aún era conseguir la flor. 

Eran tres partes: flores + comida + “goodnight kiss”. Y lo que se consiguió ese mismo sábado fueron: una cita + una flor + un beso. Pero ninguna de las tres consiguió el combo completo.

Ahora la pregunta es ¿quien consiguió que cosa?


11 de febrero de 2015

San Valentine´s DATE

Estoy trabajando en la city de Sydney y veo día a día como en las florerías hay un countdown para San Valentine´s day. Y se abre el juego, ¡se viene de apuestas!

Como ya conté, en el departamento somos cuatro, pero sólo tres nos enganchamos en la apuesta. Queremos una cita, pero no cualquier cita, si no una Valentine´s DATE. Queremos flores + comida + beso de despedida. Y todo esto, el 14 de febrero.



Estamos a full en las redes sociales. Sale tinder, sale happn, sale chat, salen citas. Vamos con los tapones de punta. ¡Esto es una competencia!






9 de febrero de 2015

ROAD TRIP

Llegó la hora y nos vamos. Somos tres, tres mochilas, tres carteras. Salimos de Sydney. Llegamos a Melbourne. Hora y media de vuelo: una ronca, otra tiembla y yo hago sudokus.

La idea es pasarla bien. Vamos sin muchas expectativas. No somos grandes amigas. Siendo mujeres, esto puede salir muy bien o muy mal.

Llegamos. Dejamos las mochilas en el hostel y salimos a recorrer la city. Nos habían recomendado el free city tour, ahora sabemos que quien nos lo recomendó ¡es una enemiga! Esta ciudad es extremadamente cosmopolita, la gente va y viene. Mucha música, mucho arte, muchísimo café y poca historia.

Al día siguiente, alquilamos un auto. Las especificaciones decían beige. Es dorado y por ende, nos auto llamamos “Las Golden Girls”.  

Salimos de la city cantando, riendo y atemorizadas de que la conductora no se vaya muy del lado izquierdo. Rozamos un auto, el segundo... y, por suerte, la conductora, se acomoda, se amolda y se acostumbra al nuevo lado.

Hacemos playas, playas y más playas. Estamos en la GREAT OCEAN ROAD. Sale camping, sandwiches y dormidas en el auto (no llevamos carpa, viajamos low cost).



Cinco días. Grandes historias y ahora buenas amigas. ¿Que más se puede pedir? 







2 de febrero de 2015

DÍAS DE LLUVIA

Llevamos dos días de lluvia. Esa lluvia que no se ve, que es imperceptible hasta que enfocamos y ahí esta, finita, pero intensa. Que te deja salir, pero te moja, te humedece la ropa y te deja el pelo con frizz.

Sale sillón, colchón, pelis, comidas dulces y saladas y por supuesto el infaltable: cervezas. Eso, el primer día. Al segundo día sale shopping. Y como todos sabemos eso no es bueno para el bolsillo. Pero esta vuelta, (y gracias a dios) no se trata de mí, sino de una de las roomies! Quiere hacer un cambio de imagen y que mejor y divertido para mí que ayudarla.

Se sabe que soy una fashion victim, que amo las revistas de moda, los blogs de moda y los zapatos. ¡Dios los zapatos! ¡Como extraño mis pares!!!! Y pensar que los deje así, solos, allá abandonados en una caja. Junto al resto de mis cosas. Mi ropa, mis accesorios, mis sacos, mis sobres. Mis cosas.


Debo admitir que de vez en cuando los extraño. ¡Si! Extraño mi placard, abrirlo con el toallón enrollado al cuerpo y el pelo mojado y elegir. Elegir de abajo para arriba, porque así es como me vestía. Al menos en la época en que tenía mi casa. Sacar y tirar a la cama, descartar y porque no, también ir al cuarto de al lado y hacer lo mismo, pero con la ropa de mi hermana. Extraño esos momentos, pero después me miro y miro el lugar, el espacio y a mi alrededor. Miro y caigo a la realidad de donde estoy. Y veo mi libreta, la abro, paso las páginas una a una y recuerdo cada uno de los días que llevo con solo 10 kilos de ropa sobre mis hombros y me rio, porque soy feliz. Si soy feliz con solo dos pares de zapatos para elegir cual ponerme. Con solo tres vestidos que son los mismos que uso de día, tarde  y noche, y con una sola chaqueta para salir, para caminar, para bailar, para estar. ¡Si soy feliz, completamente feliz!