KUALA LUMPUR
Es limpia, amplia, la gente muy amable, el transporte gratis (hay unos buses que te llevan al rededor de la ciudad) y un millón de opciones para comer a un precio moderado (esto quiere decir que por 3 días seguidos NO comí arroz con...).
Paré en un hostel alucinante donde hay un bar en el último piso que tiene una vista encantadora. Mis compañeros de cuarto son mis nuevos amigos, salí a bailar (que hacía mucho no salía) y conocí gente Malaya que vale la pena volver a visitar!








No hay comentarios:
Publicar un comentario